viernes, 3 de abril de 2015

LA MENTIRA ELEGIDA PASARÁ A LA HISTORIA Y SE CONVERTIRÁ EN LA VERDAD.




Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad. (...) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no sólo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; si dice que dos y dos son cinco, dos y dos serán cinco. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas, y después de las experiencias de los últimos años no es una conjetura hecha a tontas y a locas”. George Orwell. “Mi Guerra Civil Española.

No se asusten, hoy no toca Guerra Civil, me acordé de este texto de Orwell al ver como Mariano Rajoy y otros dirigentes de su partido se quitan de encima su responsabilidad en la corrupción erigiéndose en los adalides de la lucha contra ella. Es verdad que el texto de Orwell se puede aplicar a cualquiera de los gobiernos que nos ha tocado sufrir en los últimos treinta y seis años de supuesta democracia, pero el que está ahora en el poder es el PP y a él dedico esta entrada sin olvidarme de otros muchos casos de corrupción que ha habido en este País y de los que no nos olvidamos ni debemos olvidarnos para contradecir al autor de “1984”.

Los políticos que nos gobiernan y nos han gobernado se aprendieron bien el manual de Göbbels y se lo han instalado en su cerebro de la misma manera que a Trinity le instalaban un programa para pilotar helicópteros en la película "Matrix". Entre otras cosas el gerifalte nazi Joseph Göebbels decía: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Veamos:

sábado, 8 de noviembre de 2014

JOSÉ ANTONIO MONAGO. LO QUE SE ESTÁ MURIENDO SE NIEGA A MORIR.


José Antonio Monago, "emocionado", en la apertura de la Convención del
 Partido Popular sobre buenas prácticas en los gobiernos autonómicos.
Decía ayer en una red social que últimamente, cuando escucho a algún políticos con el culo institucionalizado en el sillón y la cara más dura que una roca, me tengo que poner en modo Monty Python para evitar sacar de debajo del colchón el AK-47 y echarme al monte. Y es que uno no es violento pero para escuchar tal sarta de mentiras, estupideces, y argumentarios, que solo se tragan los Fanboys de turno, hay que armarse de paciencia.  Decía el poeta Neruda que “Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano” pero me permitirá el poeta de Parral decirle que a veces es difícil retenerse. Señor, dame paciencia porque como me des fuerza les pego una hostia.

No acababa de digerir la entrevista, que el jueves por la mañana, le hizo Pepa Bueno a Esperanza Aguirre, cuando esta mañana escucho a primera hora al coordinador de Izquierda Unida de Extremadura decir que no van a pedir la dimisión de Monago. A última hora de la mañana el Presidente del Partido Popular de Extremadura, en rueda de prensa, pasa al ataque porque han sacado a la luz 32 viajes en 18 meses a Canarias cuando era senador. Si la vergüenza ajena que sentí al escuchar a Esperanza Aguirre al hablar de regeneración democrática y bla, bla, bla... llevó al máximo nivel permitido mi “pacienzometro” lo de Monago hizo que se encendiera la luz roja y a punto estuvo de estallar. ¡A tomar por culo Neruda y la paciencia!, perdón poeta, no va contigo.

El creador de la frase “Cataluña pide Extremadura paga” se marcó 32 viajes a Canarias entre 2009 y 2011,  pagados por el Senado y seguro que en Bussiness. Dicen, que no lo digo yo que lo dice ella, que iba a Tenerife a visitar a una militante del Partido Popular de Canarias con la que tenía una relación, y ya se sabe cómo son las canarias, que con ese “mi niño” te roban el corazón y máxime si vienes de esa tierras tan duras y extremas, patria de conquistadores. Pero ¡ojo!, esa es su vida privada, como reclama Monago. Vida privada a cuenta de todos, claro. A mí, a estas alturas me da igual lo que hacen sus señorías, ellas y ellos, con sus vidas privadas, cada uno hace lo que puede o le dejan, pero yo no tengo que pagar sus ocios privados y si le pedíamos al ex Rey cuentas por esos dispendios públicos con la falsa princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein también se las pedimos a Monago, faltaría más.

martes, 28 de octubre de 2014

CORRUPCIÓN




Vergüenza, repugnancia, aberracción.

Cohecho, prevaricación, descomposición.


¡CORRUPCIÓN!


Putridez, lenocinio,  desintegración. 

Falseamiento, gangrena, adulteración.


¡CORRUPCIÓN!


Diarrea, coima, desnaturalización.

Necrosis, deshonestidad, contaminación.


¡CORRUPCIÓN!


Impureza, podredumbre, disección,

Cagalera, peste, degeneración.


¡CORRUPCIÓN!


Putaísmo, envilecimiento, depravación.

Extravío, alcahuetería, putrefacción.


¡CORRUPCIÓN!


Inmoralidad, compra, infección.

Corruptela, deterioro, destrucción.


¡CORRUPCIÓN!


Putrefacto, perversión, degradación.

Desenfreno, pudrimiento, fermentación.


¡CORRUPCIÓN!


Puterío, soborno, prostitución.

Putrescencia, infecto, fornicación.


¡CORRUPCION!

¡INDIGNACIÓN!

¡DESTRUCCIÓN!

¡CONSTRUCCIÓN!




jueves, 9 de octubre de 2014

FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ, MÉDICO, PERO SOBRE TODO CASTA.

Viñeta de Hermano Lobo, 5/08/1975
El 26 de enero el ex consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Lasquetty, dimitió como consecuencia del fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que rechazaba el recurso de la Comunidad de Madrid y de las concesionarias de seis hospitales públicos contra la paralización de un proceso privatizador lleno de irregularidades y que nunca tenía que haberse iniciado. Su sustituto fue Francisco Javier Rodríguez Rodríguez (Madrid 1943), Licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor. Así de entrada sonaba bien, un profesional cuyo currículum era bastante coherente con la tarea de recomponer los rotos producidos por los gobiernos de Esperanza Aguirre e Ignacio González en la Sanidad Pública Madrileña, dirigidos por consejeros tan polémicos, por no decir otra cosa, como Ignacio Echániz, Manuel Lamela, Juan José Güemes y el mismo Lasquetty.

Pero cuando hurgué en ese currículum, cotillo que es uno, no pude más que alarmarme. Es verdad que el académico y profesional es intachable:

domingo, 4 de mayo de 2014

EL SECUESTRO DEL SANTA MARÍA. UNA ACCIÓN OLVIDADA DE LA OPOSICIÓN AL FRANQUISMO . 5/5

Viene de: "El Secuestro del Santa María. Una Acción Olvidada de la Oposición al franquismo ..  1ª,    ,   y  


Jânio Quadros, a la derecha, en su toma de posesión
El mensaje del Presidente Jânio Quadros significaba la aceptación de facto de las condiciones iniciales planteadas, sin las cuales no hubieran podido entrar en Recife y desembarcar a los pasajeros, la teoría de la piratería se derrumbaba. Salazar y la prensa franquista, que hizo las veces de portavoz del Dictador y su Régimen durante el secuestro, se quedaban sin argumentos ante la opinión internacional. Ni la nación más poderosa del mundo aceptaba sus peticiones de ayuda, la O.N.U ya había condenado la política colonial portuguesa, Gran Bretaña, que el gran aliado de Portugal en Europa, Francia, Holanda y la O.T.A.N., de la que Portugal era miembro, daban marcha atrás o no se involucraban en la persecución del Santa María y ahora Brasil con el apoyo de E.E.U.U. iba a dar asilo político a los “piratas”. ¿Qué estaba pasando?. 
“… no cabe duda de que al capitán Galvão le ha sido despachada patente de corso por una clara confabulación de la masonería y el comunismo”. Diario Arriba (Órgano de prensa de la Falange), 2 de febrero de 1961

El 2 de febrero el diario de la Editorial Católica “Ya” informa en primera de la “Intervención masónica en el caso “Santa María” porque la esposa de un pasajero norteamericano había contestado a un periodista “que su marido no podría narrar con claridad lo ocurrido porque temía que “hermanos” de la secta a la que pertenece su esposo tomasen posteriores represalias contra él”, el nombre de la secta no se menciona. Más adelante el enviado a Lisboa deja otra pista de que no era un caso exclusivamente portugués: “El salto de estos aventureros hacia el iberismo más frenético y desaforado encaja perfectamente en los más viejos planes soviéticos de bolchevización de la Península”. El diario, en todas sus informaciones, critica la negociación con los “piratas” y señala el gran fracaso de las gestiones del contra-almirante Smith y de la política de negociación norteamericana. Y para realzar la opinión contraria a cualquier negociación informa que hasta el Vaticano se ha sorprendido con el ofrecimiento de asilo de Brasil a los miembros del comando. Parece que algunas informaciones de la prensa española estaban redactadas desde el espacio por el chimpancé astronauta “Ham”, que había lanzado la N.A.S.A. al espacio en esos días, noticia que tanto gustaba al “Ya”.

lunes, 14 de abril de 2014

EL SECUESTRO DEL SANTA MARÍA. UNA ACCIÓN OLVIDADA DE LA OPOSICIÓN AL FRANQUISMO - 4/5

Viene de: "El Secuestro del Santa María. Una acción olvidada de la Oposición al Franquismo. ,   y


“Un avión de patrulla de Estados Unidos encontró en medio del Atlántico el barco portugués Santa María en poder de unos rebeldes, les dijeron que se dirigían a la colonia portuguesa de África occidental de Angola. Su captor, el capitán Henrique Galvao, negó la petición de cambiar el rumbo y dirigirse a Puerto Rico. Ahora, si el tiempo lo permite, el buque se mantendrá a la vista de los aviones patrulla estadounidenses hasta que sea interceptado o toque algún puerto” (1:01) “Tras el avistamiento se produjo una reunión entre el Departamento de Estado y el Pentágono para dictaminar si la toma del barco podía considerarse un acto de piratería. Las autoridades consideran que dictaminar que se había cometido piratería solo puede hacerse una vez interceptado este y abierta una investigación”. (1.203). 26 enero de 1961 Cronología diaria del NYT de la Biblioteca y Museo presidencial de John F. Kennedy

El piloto estadounidense les transmite por radio que el almirante Robert Dennison, comandante en jefe de la Flota del Atlántico de Estados Unidos, les ordena dirigirse al puerto de San Juan de Puerto Rico, Galvão le responde que no aceptan órdenes de autoridades extranjeras y que si les intentan atacar no se entregarían; preferían hundir el barco antes, sin embargo estarían dispuestos a “conferenciar a bordo de la Santa María con autoridades norteamericanas”, negándose a hacerlo con autoridades portuguesas y españolas.

Reflexionan sobre lo que puede pasar a partir de ese momento, ellos navegan a 20 nudos en dirección a África y a esa velocidad no creen que se pueda hacer un abordaje, la posibilidad de una colisión provocada hundiría los dos barcos. También piensan en la posibilidad de que bombardeen el buque para dejarlo sin gobierno e intentar un abordaje en el que 24 hombres mal armados poco tendrían que hacer, pero en el que se podría producir una carnicería también en el pasaje. Quedan a la espera del desarrollo de los acontecimientos vigilados permanentemente por un avión de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos que periódicamente es reemplazado.

Henrique Gãlvao

A partir de la localización del buque se avivan antiguos problemas entre los portugueses y los españoles del comando y se manifiestan las diferencias de criterio entre los tres comandantes con el agravamiento de que, según Sotomayor, Velo y Galvão ni se dirigían la palabra desde antes del secuestro por diversos desencuentros en la planificación de la acción, la enemistad entre los dos llega a tal punto que, a pesar de que Velo aparece junto a Gãlvao en la rueda de prensa que dan después del secuestro y de que en la entrevista a los tres miembros del Estado Mayor del DRIL a “Blanco y Negro” aparece como el “Director General de la banda”,  Henrique Gãlvao en su libro “Santa María, My Crusade for Portugal” (publicado en 1961 por The World Publishing Company de Ohio 1961) solo hace referencia a él en la página 179 cuando relata la subida al barco de los miembros del comando. Según el libro de Gãlvao él era el Comandante en Jefe y Sotomayor su mano derecha, sobre todo en cuanto a navegación; cuestión que es totalmente desmentida por el gallego en “24 Hombres y nada más” y en “Yo robé el Santa María”.

viernes, 4 de abril de 2014

CARMIÑA, A DO INGLÉS.


Ilustración de Bellina (@bellina_be)

Volvía de Finisterre, el destino final, mágico y ancestral, del Camino de Santiago. En la ciudad donde yacen los restos de Prisciliano, el obispo herético confundido con el hijo del Zebedeo, asistí a la misa del peregrino, abracé al Apóstol y aspiré el olor del incienso que quemaba el gran “botafumeiro” mientras iba de un lado al otro del "cruceiro" de la Catedral, curiosamente usado antaño para disimular el olor de los peregrinos. Después de cumplir con esos ritos inicié el tramo final del camino hacia el Fin de la Tierra de los celtas, el embarcadero de Caronte para los griegos, aquella costa que horrorizó al General romano Décimo Junio Bruto cuando vio caer el Sol en el mar, seguido de una gran llamarada que salía de él.

Mi idea era llegar andando a la ría de Corcubión pero mi agotamiento hizo que me detuviera en una pequeña aldea marinera donde pregunté a unas paisanas por algún sitio donde pudieran darme habitación y comida un par de días. Una de ellas, con cara de disgusto, me dijo secamente en gallego:

—Onde Carmiña, a do Inglés, estará ben.

Después tuve que preguntar sorprendido y curioso dónde era eso de “Carmiña, a do Inglés” y pasados varios minutos de preguntas y respuestas pude, al fin, salir de la aldea, subir por un camino rural y llegar a un gran caserón desde donde se veía el mar. Carmiña, a do Inglés, vivía sola en una gran casa de piedra, restaurada y desde donde lo días claros se podía ver en todo su esplendor parte de la mítica y misteriosa “Costa da Morte”. Pasaba de los treinta, de pelo negro, ojos verdes y un cuerpo rotundo, que suavizaba su cara de niña traviesa. Había convertido la vieja casa familiar en un Hostal rural, después de volver de Londres a donde se había ido con 20 años detrás de un “jipi”, como me contaron las mujeres mientras me indicaban como llegar allí.

Me recibió con una gran sonrisa y me preparó una de las habitaciones con ventanas al mar y una cama antigua enorme. Esa noche después de cenar le invité a sentarse a mi mesa a tomar un café y me contó su historia, yo no hacía más que fijarme en sus ojos, en su sonrisa y en la rotundidad de su cuerpo, mientras me contaba su aventura londinense como si fuera un amigo que hacía tiempo no había visto.

Al día siguiente, cuando volvía de dar una vuelta por la playa que estaba a los pies de la colina que remataba la casa, vi una puerta abierta que desde el pequeño huerto trasero daba a la cocina y me asomé. El morbo que ha alimentado siempre mis más profundos sentimientos eróticos hizo que me quedara extasiado contemplando a Carmiña cocinando de espaldas a mí y yo observándola desde el marco de la puerta, sus caderas llevaban la misma cadencia que los movimientos de sus brazos trabajando una masa de harina en la repisa de mármol de la cocina.

Durante el Camino tienes muchas horas en la que tienes que ocupar la mente en algo sobre todo si vas solo; reconozco que muchas veces pensaba en sexo cuando mis meditaciones ya no me entretenían, y como no soy de rezar, al ritmo de la caminata iba calentando mi imaginación, por otro lado nada difícil de calentar, el morbo siempre ha sido un fiel compañero de mi vida.

—¿Qué cocinas?— le pregunté todavía turbado por la visión de sus caderas.

—Anda lávate las manos y ven a ayudarme si quieres— Me dijo con esa risa pícara que acentuaba las pecas en sus mejillas.

Claro que quería, me lavé las manos y le pregunté en que podía ayudar
—Estoy haciendo una masa para una empanada de bacalao y pasas— me respondió sin levantar la vista.

—Pero toda esa comida, ¿para quién es?— le pregunté

—Tienes que recuperar fuerzas después de tanta caminata— me contestó mientras en sus ojos y en su sonrisa se reflejó un punto de picardía que en aquel momento me produjo un cierto hormigueo por el cuerpo.

—Ven, ¿quieres aprender a hacer una masa para empanada?.

—Bueno…, nunca he amasado nada

—¡Ay rapaz!, fariña non habrás amasado, pero outras cousas...— me contestó en gallego. 

Creo que me puse rojo y me subió el calor a la cara. Y ella riéndose me mostró como tenía que hacer.

—Ahora ponte tú.

Y ella se puso a mi espalda, y cogiendo mis manos me ayudó a amasar, pero… yo estaba más pendiente de sentir su cuerpo apretado al mío y no pude evitar darme la vuelta y besarla, ella pareció asombrada, río y me dijo.

—Venga, que acabaré yo,  la masa se estropeará con esa calentura que llevas.

Y se partía de risa mientras me miraba y siguió con la masa. Me senté en una gran mesa de madera y me dijo que me sirviera una copa del vino blanco que se estaba enfriando en la nevera.

Cuando terminó tapó la masa, para dejarla reposar, y se sentó a mi lado, le serví una copa de vino, bebió varios tragos mirándome y mientras me acariciaba la cara con sus dos manos me besó, un beso profundo, largo y tierno que se convirtió más tarde en un beso apasionado y caliente.

—¿Quieres comer aquí, en la cocina?, estarás más caliente— me dijo, levantándose de la mesa, como si no hubiera pasado nada.

Caliente se está, pensé, no había duda. Y cuando se acercó a la encimera de nuevo, fui tras ella y la volví a besar mientras mis manos se atrevían a explorar su cuerpo.

—Anda, quita, que se va a estropear la masa— me dijo mientras la cortó en dos trozos y comenzó a trabajarla con el rodillo.

Aproveche su postura para besarla en el cuello y mientras ella le iba dando forma comencé a acariciarle el pecho, deteniéndome en sus pezones, las piernas... Yo amasaba lentamente sus carnes y ella no decía nada y seguía a lo suyo, hasta que comenzó a gemir. Allí mismo, en esa postura, mientras ella movía con sus manos el rodillo llegamos al orgasmo, ¿la empanada?, la mejor que he comido en mi vida.

Ni que decir tiene que permanecí en casa de Carmiña, a do Inglés, varios días más, y la cocina se convirtió en nuestro campo de batalla. Unas veces en un cómodo sofá que tenía al fondo de la cocina y hasta un día nos acorralamos en la esquina de la nevera mientras en el fuego hacía chup chup una “caldeirada” de rape. Entre los deliciosos aromas de sus guisos tuvimos  orgasmos gastronómicos, ora con aroma a arroz con bogavante, ora a almejas a la marinera o a empanadas de carne o de pulpo… todavía hoy, cuando guiso en casa, me acuerdo de ella y de esos días en la Costa da Morte.
Como no me va a gustar comer y…
 Este cuento fue publicado el 31/03/2014 en "El Pilín, Diario Paranóico".