martes, 29 de noviembre de 2011

EL ROBO DE LA SANIDAD.

“No puedo ir al oncólogo porque  me han dado de baja” (La Voz de Asturias), “Parados gallegos sin prestaciones llevan dos meses pagando sus fármacos” (El País). “Su morfina puede esperar. El hospital de Mataró cita para marzo a un enfermo terminal aquejado de intensos dolores, el centro ignoró las quejas de la familia hasta recibir la llamada de EL PAÍS”, “Fallece una mujer con aneurisma tras deambular por cuatro hospitales” (El País).

Estas noticias están, cada vez más, en los periódicos, digitales y redes sociales que leemos. Es la carrera hacia la privatización de la Sanidad española que va aumentando de velocidad, llevada por el deterioro constante de nuestro Sistema de Salud, programado con alevosía por nuestros gobernantes, influenciados, y me atrevería a afirmar comprados, por el lobby sanitario privado de nuestro País. Lobby que seguro ha financiado a periodistas, tertulianos y opinadores varios incluso a miembros de nuestra Universidad. Tal es como funcionan las cosas hoy en día. 

La táctica es de manual. Los gobernantes corruptos empiezan a cuestionarse el funcionamiento de la Seguridad Social, reducen la financiación, critican los costes exagerados, el personal ingobernable, gestión poco profesional, etc. Los periódicos publican artículos muy críticos suavizando la posibilidad de una ligera privatización, los tertulianos proclaman que el sistema es insostenible y señalan la lacra de los profesionales que trabajan en él y las empresas privadas se gastan millones en publicidad reflejando unos centros súper modernos, médicos súper profesionales, tecnología punta, claro que, sin contar que cuando tienen problemas los pacientes acaban en la pública. Y ya está creada la opinión. Así se están cargando el Sistema de Salud Público de este País, un sistema que hasta ahora ha funcionado muy bien, a pesar de sus errores. Y no es conspiranoia, es concecuencia de la observación  durante años de las actuaciones de todos los elementos antes nombrados. 

Lo que pretenden es que las Grandes Empresas Sanitarias, muchas de ellas multinacionales, se hagan con el Sector Sanitario Español, introduciendo sus garras, directa o indirectamente, en la Sanidad Pública, deteriorándola, para que todos tengamos que acudir a los Seguros Privados, derivando después los pacientes que no les interesen a la pública. 

No debemos permitir, que nuestros políticos, siguiendo órdenes de los tecnócratas que gobiernan la Unión Europea, nos “roben” un sistema de salud que todos queremos universal, gratuito y de calidad y si para eso nos tienen que subir los impuestos, que se suban y sobre todo a los que más tienen. 

¿Que va a pasar cuando empiecen a aplicar las medidas, ya aplicadas en Madrid, Galicia, Cataluña, etc, en todo el País?. Cuando implanten el copago, cuando generalicen esa norma no escrita de retirarle la tarjeta sanitaria a todos los parados sin cobertura, cuando sigan recortando las inversiones en equipos y personas en los hospitales. 

¿Tendremos que ver, como en otros países no muy lejanos de nuestro entorno, a ciudadanos que se arruinan con una enfermedad?, o peor se dejan morir por no poder acceder a una sanidad de calidad. 

¿Que es lo que hemos avanzado llevados por las políticas neoliberales, cuyos corifeos están ahora aplaudiendo con las orejas la llegada del PP al Gobierno?. Nada, hemos retrocedido, las desigualdades sociales se van haciendo cada vez mayores, y llegará un futuro en que habrá dos clases sociales diferenciadas desde un punto de vista sanitario, los que podrán acceder a una sanidad privada súper tecnificada y los que nos tendremos que contentar con el médico abnegado del siglo pasado. Habrá que releer “El Médico” de Noah Gordon de nuevo.

En algún sitio de la Ribera del Segre, a 29 de noviembre de 2011

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