miércoles, 13 de marzo de 2013

DE CAUDILLOS, CUERPOS INCORRUPTOS Y MOMIAS VIAJERAS.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo las momias de Vladímir Ilich Uliánov (Lenin), Kim Jong II, Mao Zedong y Ho Chi Minh.


Chávez se ha convertido en algo parecido a una estrella de rock, vivió deprisa, murió joven y le han preparado un bonito cadáver. Dicen que el cadáver de Chávez presenta buen aspecto y que tiene mejor cara que en vida, si es que alguien puede estar mejor muerto que vivo, aunque para gustos… El Comandante murió muy joven para la edad habitual de un político hoy en día, y si hubiera sido Papa no digamos, casi seguro que todavía no habría ganado las elecciones.  Yo a los líderes carismáticos los prefiero vivitos y coleando, al final y con el paso del tiempo les empieza a aflorar a la superficie sus imperfecciones y esas tendencias ocultas a convertirse en caudillos absolutamente absolutos.

A nadie se le ocurrió embalsamar a Franco y exponerlo en una urna en el Valle de los Caídos como quieren hacerlo con Chávez. Al Franco de sus últimos años le veías en el N.O.D.O. inaugurando una fábrica de embutidos en Soria  y esperabas que se diera un tortazo contra el suelo aunque supieras que era en diferido o le veías subir y bajar el brazo cuando daba un discurso y todo el mundo le comparaba con el “Nicanor tocando el tambor” que vendían hace años algunos ambulantes en la Puerta del Sol, algún cachondo incluso hizo correr el bulo de que detrás tenía un falangista enano que le empujaba el codo arriba y abajo. Y es que a los caudillos absolutamente absolutos en España no se les puede echar aunque estén en la senectud, dan pena, pero nos "descojonamos" de ellos… ¡buenos somos los españoles!, ya nos pueden pisar el cuello los gobernantes, que nosotros no paramos de hacerles chistes, ¡para que verter sangre!.


Maduro, el supuesto heredero, dijo que habían decidido embalsamarlo, a Chávez, para que todos lo vean como se puede ver a Lenin, Ho Chi Minh y Mao Tse, que ya es mucho decir.  Miles y miles de venezolanos pasaron por delante de su cadáver para homenajearlo. Cuando murió nuestro Caudillo, del que alguno dijo que era “El Centinela de Occidente”, también pasaron miles de ciudadanos a ver su cadáver expuesto en el Palacio Real de Madrid, el mismo Palacio donde cincuenta días antes de su muerte y después de fusilar a cinco jóvenes pertenecientes al FRAP y a ETA condenados de forma vergonzosa, volvió a repetir ante los "miles de millones" de fanáticos que llenaban la Plaza de Oriente aquello de que “todo obedece a una conspiración masónica-izquierdista en la clase política, en contubernio con la subversión comunista-terrorista en lo social”.

A Hugo no le hacía falta salir al balcón del Palacio de Miraflores, los venezolanos le escuchaban todas las semanas en directo y no en diferido como se acostumbra aquí, en su programa de radio “Aló Presidente”. Es curioso, algunos de los que esperaron cola para ver el cadáver de Franco eran viudas de excombatientes con estanco abierto en la calle Mayor de alguna ciudad, alféreces provisionales pensionados y viejos comunistas represaliados que querían ver si el golpista había muerto de verdad, parece que los antichavistas ni aparecieron a ver el cadáver del Comandante.

Una vez muertos ¡mucho cuidado! como explica la antropóloga Aida Bueno Sarduy en la entrada de su Blog titulada “¿Por qué lloran a Chávez? Algunas pistas para tertulianos turulatos”. A mí se me aparece el espíritu de un líder mesiánico y me da un infarto, ya vivos me dan miedo figúrense ustedes en fantasma. Estás durmiendo tranquilamente y se te aparece el fantasma de un líder mesiánico sentado en los pies de la cama dándote en privado un discurso y nadie te libra del pasmo. ¡Ojo! Que yo creer, lo que se dice creer en los fantasmas no creo pero haberlos haylos. 

Y es que con los muertos hay que tener mucho cuidado, en España sabemos mucho de eso. El Cid, nuestro gran mito medieval, ganó Valencia a los moros ya muerto cabalgando a Babieca y blandiendo su espada Tizona, que se la habían atado al brazo, como nos contó Anthony Mann, ¡que guapos estaban Charlton Heston y Sofía Loren en aquella lección de Historia Española! Y qué decir de Santiago Apóstol que salió de su tumba en 844 para arrasar a los musulmanes en la Batalla de Clavijo subido a un caballo blanco y cortando cabezas de infieles a diestro y siniestro, así lo representaba una estatua que estaba desde el SXVII en una capilla de la Catedral de Santiago de Compostela, Santiago Matamoros le dicen. Y digo estaba porque por una decisión del Cabildo Catedralicio hace unos años se retiró dicha estatua para no herir el sentimiento de los musulmanes, decisión que sentó muy mal a la “Brunete Mediática”, claro que estos no contaban que cuando nuestro insigne Caudillo visitaba Santiago de Compostela esa estatua era cubierta para no ofender a la Guardia Mora, que era otra cosa; una cosa son los moros y otra la Guardia Mora, ¡vas a comparar!

Pero lo que de verdad nos gusta en España son los cuerpos incorruptos, famosos son el brazo incorrupto de Santa Teresa que acompañó al Dictador Franco a lo largo de su larga agonía y el cuerpo incorrupto de San Isidro Labrador. Ramón J. Sender cuenta en su “Carolus Rex” (libro que aconsejo leer por ser un documento importantísimo para entender con cierto humor parte de una época muy importante para la Historia de España). Una anécdota del incapaz Carlos II el Hechizado, el último Austria que reinó en España: cuando su padre el Rey Católico Felipe IV agonizaba en su cama le colocaron en ella el cuerpo incorrupto de San Isidro para que la momia hiciera el milagro de salvarlo. Felipe IV mandó llamar a su hijo para despedirse de él, prueba de que no creía mucho en los efectos del cuerpo incorrupto, Carlos II no obedeció la orden de su regio padre pues le daba asco y miedo la momia, como es normal, solo tenía cinco años y un retraso mental bastante acentuado. Según Sender cuando pasaron los años y el Rey no podía conseguir descendientes achacó este hecho a una maldición de San Isidro por no acercarse a despedir su padre el Rey en su lecho de muerte.

Cuerpo incorrupto de San Isidro Labrador

Puedo llegar a entender esa obsesión de perpetuar en el tiempo los cuerpos embalsamados de algunos líderes políticos para convertirlos en figuras religiosas a las que adorar; pero me chirría que se haga desde planteamientos marxistas y desde esos planteamientos se anime a los pueblos a seguir con esa farsa. Si tenemos que tirar de esas prácticas es que no hemos entendido nada y demuestra la poca valía política de los que la promueven. La famosa frase de “la religión es el opio del pueblo”, que muchos repiten como loros era mucho más amplia que todo eso:

“La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo.
 Se necesita la abolición de la religión entendida como felicidad ilusoria del pueblo para que pueda darse su felicidad real. La exigencia de renunciar a las ilusiones sobre su condición es la exigencia de renunciar a una condición que necesita de ilusiones. La crítica a la religión es, por tanto, en germen, la crítica del valle de lágrimas, cuyo halo lo constituye la religión” Karl Marx “Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel” (1844).

Querer convertir un mensaje político en una nueva religión es prostituirlo. Pensemos en que se ha convertido el mensaje del Jesús de Nazaret histórico, de él no queda ningún resto arqueológico que documente su existencia, ni su cuerpo embalsamado ni restos óseos, ni enterramientos. Apenas unas líneas de Flavio Josefo, algún historiador menor y los Evangelios canónicos y apócrifos basados en la transmisión oral de sus seguidores a través de los años y posiblemente muy dispar de lo que fue en realidad su verdadero mensaje.  Y ahora, dos mil años después, este mensaje convertido en lo que hemos visto ayer en Roma, un remedo de musical de Broadway para elegir al heredero del Sillón de San Pedro, solo faltó la ceremonia de embalsamamiento y el funeral del anterior Papa. ¡Qué pena!, la crisis también llegó al Vaticano.

Si hay una historia que me apasiona sobre líderes embalsamados es la del cadáver de Eva Perón, las vicisitudes que pasó el cuerpo hasta su destino definitivo es una  verdadera novela negra. Cuando derrocan a Perón en 1955 los militares no querían que el cadáver momificado de la esposa del General Perón se convirtiera en un objeto de culto, Eva Perón que había fallecido en 1952 era un mito para muchos argentinos. Los militares ordenaron incluso investigar si era un cadáver o una estatua de cera, tal fue la perfección del embalsamamiento por el método de la parafinización realizado por el anatomista aragonés Pedro Ara Sarriá.

Para evitar problemas su cadáver fue secuestrado por un comando militar en la misma sede de la CGT, donde se guardaba,  lo subieron a un camión militar y sin saber dónde dejarla la pasearon por Buenos Aires durante días. Al final la depositan en la sede del SIE, los servicios de inteligencia, donde estuvo hasta 1957. Durante ese tiempo militares, militantes peronistas e incluso Los Montoneros intentaron averiguar dónde paraba el cadáver para secuestrarlo también ellos y esconderla a la espera de mejores tiempos. Por intercesión de la Iglesia el cuerpo de Evita fue embarcado rumbo a Génova bajo el nombre de Maria Maggi y una vez allí trasladado en secreto al cementerio Maggiore de Milán. Catorce años después, cuando el General Lanusse accedió a la Presidencia de la República y siguiendo sus instrucciones fue localizado el cuerpo de Evita y en septiembre de 1971 entregado al General en la Quinta 17 de octubre en Puerta de Hierro (Madrid) donde vivía su exilio con su nueva esposa, María Estela Martínez de Perón o Isabelita Perón, de las historias vividas en esa casa por el cadáver de Evita, el General Perón, Isabelita y su asesor espiritual López Rega, “el Brujo”, recomiendo la lectura del libro “La novela de Perón” de Tomás Eloy Martínez. El cuerpo de Eva Perón volvió a Argentina en octubre de 1974 y descansa actualmente en el cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, en el panteón familiar de los Duarte, a siete metros de profundidad bajo una gruesa plancha de acero por orden del General Videla. ¿Miedo a los espíritus?

El anatomista Dr. Pedro Ara y la momia de Eva Perón

¿Realmente son tan importantes los cadáveres embalsamados, los mausoleos o los grandes monumentos donde descansan los próceres para perpetuar su obra o su mensaje? Creo que no. Los pueblos deben seguir su camino sin que nadie les lleve de la mano, sea un hombre mortal o un espíritu. Solo deseo que el cuerpo de Hugo Chávez no siga el camino del de Evita  en el caso de un hipotético triunfo de la oposición antichavista, que estos tampoco han entendido nada. 

Madrid, 13 de marzo de 2013.

4 comentarios:

  1. Muy buena la enrtada Juanvi, yo tampoco entiendo tal culto de adoración...lo veo como un paso de llevar al chavismo a religión, el chavismo sin Chávez lo tiene que mantener presente de alguna forma para sobrevivir. Por otro lado entiendo que le lloren, pero no esto, como escibió Aida en su blog. ¿Leiste mi entrada sobre luces y sombras en el mandato de Chávez? Saludos

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    1. Gracias, leí tu entrada y creo que la comenté. El que tenga que tirar de la imaginería y la mitificación de un líder fallecido no tiene capacidad para seguir y desarrollar su mensaje. Pobre Venezuela, ni unos ni por supuesto los otros tienen claro lo que tienen que hacer.

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  2. Entradon del gran juan a su estilo con su hemeroteca cerebral mentando hasta el cid, de acuerdo en todo , muchas gracias por dejarnos este documento porque cuenta muchas cosas , grande el bloguero juan

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  3. Gran entrada, Juan. Siempre se termina haciendo un sincretismo o sustituyendo una creencia por otra, un opio por otro. Somos así de simples.


    Un abrazo

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