jueves, 15 de noviembre de 2012

DEPORTISTAS Y HUELGA GENERAL.



Corría el verano de 1974, todavía presidía el Real Madrid Santiago Bernabéu y este fichaba a Paul Breitner como contrapeso al fichaje la temporada anterior de Johan Cruyff por el Barcelona y que esa misma temporada había llevado, junto con otro mago del balón, Hugo “El Cholo” Sotil, a ganar una Liga Española que se le había negado desde la 59/60 y colocarle a su eterno rival en el Bernabéu una manita. Breitner llegaba al Real Madrid  procedente del Bayer Múnich, con dos ligas, la primera Copa de Europa del Club y la Copa del Mundo ganada ese mismo año con un gol suyo a la Holanda de Cruyff, aquel magnifico equipo conocido como la naranja mecánica. Paul Breitner asombró en España con su pelo a lo afro, su perilla y unas largas y gruesas patillas que le llegaban al final de la mejilla. Era un lateral derecho reconvertido en centro campista, al estilo alemán, fuerte, un portento físico y con un disparo impresionante, con él el Madrid ganó las dos siguiente ligas.

Paul Breitner y Gunter Netzer

No, no se asusten, esta entrada no va de futbol, si no de futbolistas o deportistas de élite. Paul Breitner era en aquellos momentos y como muchos en aquella época, admirador de la revolución cultural y del maoísmo, seguidor de Ho Chi Minh, lector del Libro Rojo y admirador del Che Guevara.  Hizo un donativo de 500.000 ptas., de las de 1974, a los trabajadores del metal de Madrid en Huelga Indefinida, lo que lógicamente escandalizó a lo más carca del madridismo y lógicamente al establihsment franquista. Ya en 1978 y con motivo del Mundial de Argentina escribió un artículo en la Revista Stern en la que atacaba  a la Junta Militar Argentina, con motivo de la celebración del Mundial en ese País y a la Federación de Alemania por colaborar con la operación de propaganda que para la Dictadura suponía tal campeonato,  en su artículo señalaba que los futbolistas no deberían ser “eunucos políticos”,  y pedía a los jugadores  que manifestaran su repulsa hacia la Junta Militar en caso que Alemania acudiera al Mundial. 


Todo esto me vino a la cabeza cuando ayer leí que solo dos equipos de Primera División, pobres pero en Primera División, el Rayo Vallecano y el R.C. Celta de Vigo, secundaron la huelga, y me hizo reflexionar y pensar en el mundo en que viven los deportistas de élite, fuera de la realidad de la calle y seguramente sin ser conscientes políticamente de la grave crisis que nos afecta, con 5,8 millones de parados, decenas de desahucios diarios, aumento de la pobreza, etc. En un artículo de La Voz de Galicia se puede leer: “La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) considera al gremio como un sector «especial» y entiende que «no se puede comparar el trabajo de un deportista con el de otros profesionales», o que “La Asociación de Deportistas Españoles (AD) aseguró también esta semana que apoya a todos los convocantes de la huelga y defiende las reivindicaciones, pero añadió que es consciente de que es «muy difícil» que se produzca el paro de las actividades deportivas en días de huelga”. Sin comentarios.

A veces nos machacan con imágenes de tal o cual deportista en algún que otro país del mundo, colaborando con una ONG,  allí acuden todas la cámaras a filmar al joven multimillonario, famoso y elegante en su labor humanitaria y los informativos lo dan en hora punta, todas esas esas campañas humanitarias, con las que intentan embobarnos, como si fueran aristócratas o multimillonarios que ceden una pequeña parte de su tiempo, y aún menor de su dinero, para ayudar a los más débiles, una campaña de marketing más a beneficio de ellos mismos y de las grandes multinacionales de prendas deportivas a las que representan.

Ayer jugó la Selección Nacional de Futbol en Panamá, ¿la Roja?, ni una palabra de adhesión, ni un comentario, es como si fueran autistas, o como decía Breitner “eunucos políticos”. No me puedo creer que en un colectivo de cerca de 500 jugadores, en el caso del futbol, no haya nadie sensible a la situación de este país. Son jóvenes, ricos y famosos, conducen los mejores coches y viven en los mejores barrios, pero ¿nunca se han parado a pensar en los miles de jóvenes españoles que están en paro y sin ningún futuro? Los periodistas deportivos españoles que, salvando honrosas excepciones, tienen un nivel cultural por debajo de la media, cuando algún futbolista realiza una acción fea en el campo no paran de acudir a aquello de “tienen que pensar que son una imagen para los niños”, coño, pues la imagen que están dando ahora estos señores deja mucho que desear, pareciera como si vivieran a espaldas de los ciudadanos.

Eso si para criticar a Javier Bardem cada vez que hace una crítica política están siempre dispuestos, pero claro, él es de izquierdas, no lo oculta, ni oculta que vive en EEUU, trabaja en Hollywood y gana mucho dinero con su trabajo. A lo mejor es que los deportistas tienen mucho miedo a lo que la opinión publicada diría de ellos si en una rueda de prensa hablaran de la situación que estamos viviendo. Aunque pensándolo bien no veo yo a alguno de estos multimillonarios hablando de la exclusión social, del paro, de los recortes, de la sanidad, educación y mucho menos de la cultura; sus respuestas a las estúpidas preguntas de los periodistas deportivos son más estúpidas todavía.

República Monárquica y Libertaria de Usera, 15 de noviembre de 2012

1 comentario:

  1. Llevo tiempo siguiéndote por twitter pero acabo de descubir el blog. Muy buen post!
    Un saludo

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